Cuidados del recién nacido

La llegada de un bebé recién nacido al hogar es un motivo de alegría familiar pero a la vez puede causar ansiedad en los padres, en especial si se trata del primer hijo y no hay experiencia previa o cuidado reciente de otros recién nacidos. Cada situación es particular, desde mamás que deben encargarse solas hasta familias grandes en que quizás hay “demasiada” ayuda.

Se considera a un bebé recién nacido hasta los primeros 28 días de vida, hay cuidados particulares que deben tenerse presentes, tales como su manipulación, períodos de actividad y sueño, alimentación y aseo, así como también tener claro cuáles son las señales que deben hacer consultar con el médico pediatra.

1. Manipulación: Debido a que la situación del niño dentro del útero y rodeado por líquido amniótico es totalmente diferente ahora, y su musculatura no está adecuadamente desarrollada para el cambio de las necesidades, como sostener la cabeza o cambiar de posición. Su manejo se realiza en brazos, siempre con apoyo de la cabeza y movimientos suaves al cambiarlo de posición, vestirlo o amamantarlo. Es muy importante el apego entre el bebé y su madre (apego materno), en donde el contacto físico, la voz y el cariño juegan un papel fundamental en darle seguridad. En relación a la vestimenta, esta varia de país en país, siendo que un recién nacido recién empieza a acumular peso y tejido graso se debe considerar abrigarlo con una capa más de ropa de la que uno usaría, lo que también depende de la estación y tipo de clima en el que se vive.

2. Ciclo sueño-vigilia: Un recién nacido duerme en total casi unas 16 horas al día, con períodos típicas de 2 a 4 horas, despertándose para amamantar. El sueño es un momento importante, tanto para el descanso de los padres como para el desarrollo del cerebro y sistema nervioso del niño. Algunos niños duermen más de día mientras que otros más de noche, proceso que se ajusta con el paso de los meses, con períodos más largos en la noche.

3. Aseo y cuidado del cordón umbilical: El aseo se realiza con esponja, esperando para el baño en una tina para bebés hasta que el cordón umbilical se caiga. Ya que es sensible a los cambios de temperatura y aún no posee una capa de tejido graso aislante bajo la piel, la habitación donde se da el baño debe estar temperada y debe tener a mano una toallita limpia, jabón para bebés, un pañal y ropa limpia para vestirlo. La tina se llena con 10-12 cm de agua tibia y con una mano se mantiene en alto el pecho y la cabeza y con la otra se da el baño. *En todo momento el niño debe estar bajo su atención y vista directa, nunca deje al niño sólo! En relación a los cambios de pañales, estos se hacen hasta unas 10 veces en 24 horas, para prevenir una dermatitis del pañal es conveniente cambiar los pañales en forma frecuente, con un aso local con un paño húmedo y usar una crema especialmente hecha para este propósito, que aísla la piel de la orina, deposiciones y del pañal mismo. El cordón umbilical se asea con alcohol y un cotonito un par de veces al día hasta que se seca y se cae en forma espontánea a los 7-10 días. No debe manipularlo excesivamente y en caso de que la piel alrededor de él se enrojezca en forma mantenida debe consultar con su pediatra inmediatamente.

4. Alimentación: La alimentación idealmente se realiza con pecho materno según la demanda del niño, que comúnmente es al despertarse. La lactancia materna tiene muchos beneficios, pues mejora el apego materno, brinda protección contra las infecciones y regula la digestión. Es importante que la enfermera o matrona la observe las primeras veces en el hospital y le ayude a mejorar su técnica para sostener al bebe mientras se alimenta, cómo debe cubrir no sólo el pezón sino que la areola durante en amantamiento y como facilitar que eructe al terminar de alimentarse. Un niño amamanta entre 8 y 10 veces al día y se demora unos 20 minutos. Cuando está bien alimentado ensucia pañales y orina 6-10 pañales al día. En casos en que no es posible dar pecho, su pediatra le recetará fórmulas especiales de leche para este período de desarrollo.

5. Cuando consultar: Al salir de alta del hospital o clínica es común programar un control con el pediatra a los 7 días de vida y luego a los 30 días. En los casos en que el bebé no se alimente bien, ya sea porque no lo desea o por una técnica de amamantamiento inadecuada debe consultar inmediatamente. Otros motivos para consultar es si el niño se pone amarillo en forma progresiva (niveles elevados de bilirrubina en la sangre), se encuentra muy irritable sin causa aparente o respira en forma acelerada. Los niños menores a 2 meses pueden presentar infecciones serias sin necesariamente tener fiebre, por lo que es mejor consultar antes que esperar a un control programado.

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Última actualización: 
Lunes, Septiembre 7, 2015