Arritmias cardíacas

El corazón es un órgano compuesto principalmente por musculatura que se contrae en forma rítmica, cuya acción se siente como los latidos en el pecho y su función es la de impulsar la sangre hacia los pulmones y luego hacia el resto del cuerpo, entregando oxígeno y nutrientes a los tejidos.

La frecuencia de los latidos del corazón esta finamente regulada por varios factores, como hormonas, sustancias químicas en la sangre y principalmente por una red de nervios que cubre todo el órgano y transmiten impulsos eléctricos que activan la acción de los músculos del corazón.

Normalmente el ritmo cardíaco se encuentra entre 60 y 90 latidos por minuto y son regulares, es decir, separados por períodos constantes de tiempo. Los latidos del corazón se aceleran en forma normal al realizar ejercicio (desde caminar rápido hasta una discusión acalorada) y se enlentecen al relajarse o dormir.

Una arritmia corresponde a una alteración del ritmo cardíaco fuera de lo esperado, por ejemplo, pulsaciones muy rápidas estando en reposo o ritmos irregulares. Las arritmias pueden ser peligrosas dependiendo del tipo, por lo que deben estudiarse y tratarse en forma apropiada desde su diagnóstico.

Sintomas: 

Los síntomas más comunes son las palpitaciones, en que la persona se da cuenta de los latidos del corazón, que pueden mantenerse en el tiempo pero la mayoría son ocasionales. Algunas arritmias son asintomáticas mientras que otras producen síntomas serios como pérdida del conocimiento, hipotensión (baja presión sanguínea), dolor de pecho e incluso paro cardíaco y muerte.

Causas: 

Las arritmias en su mayoría afectan a personas que tienen una estructura del corazón anormal, ya sea en forma congénita (presente al nacer) o adquirida con el tiempo, como por ejemplo luego de un infarto del miocardio, hipertensión arterial de largo tiempo con engrosamiento del músculo cardíaco o su dilatación en la insuficiencia cardíaca crónica.

Diagnóstico: 

Aquellas personas con palpitaciones deberían controlarse con su médico tratante, arritmias presentes todo el tiempo pueden diagnosticarse mediante un electrocardiograma y las que se presentan ocasionalmente deben realizarse un Holter electrocardiogramapara el diagnóstico apropiado. Si cualquiera de los dos exámenes confirma una arritmia, casos menos típicos pueden necesitar un estudio electrofisiológicopara detectar en qué punto específico del corazón se origina la arritmia.

Prevención: 

La prevención va dirigida al tratamiento adecuado de aquellas enfermedades que se relacionan con la aparición de arritmias en forma posterior (las medidas son discutidas en los temas pertinentes):

  • Hipertensión arterial
  • Malformaciones cardíacas
  • Infarto agudo del miocardio
  • Enfermedades del miocardio
  • Enfermedades con trastornos del potasio, calcio y sodio
  • Hipertiroidismo (exceso de la función de la glándula tiroides en el cuello)
Tratamientos: 

El tratamiento depende del tipo de arritmia, algunas no requieren de tratamiento, otras necesitan de medicamentos antiarrítmicos y algunas requieren del uso de un marcapasos, que es un aparato que reordena el sistema eléctrico del corazón mediante estímulos eléctricos. Existen ciertos tipos de arritmia que se benefician de la cauterización de alguna parte de la red de nervios del corazón que pueden desencadenarlas.

Referencias: 
Autor/es: 
Última actualización: 
Jueves, Septiembre 3, 2015