Brucelosis

Enfermedad de Bang, Fiebre de Crimea, Fiebre de Gibraltar, Fiebre de Malta, Fiebre mediterránea, Fiebre rocosa, Fiebre ondulante

La brucelosis es una enfermedad altamente contagiosa transmitida por animales y por otras personas. Es una enfermedad infecciosa presente en muchos países del mundo, afecta a los seres humanos luego de consumir productos animales como carne o leche infectados, o a través de contacto sexual o de madre a hijo. Ocasionalmente los humanos pueden contagiarse directamente a través del contacto con animales infectados, pero esto es poco frecuente.

El período de incubación es relativamente lento, entre uno y dos meses desde el contagio hasta la aparición de síntomas, y en general tiene un buen pronóstico con una baja mortalidad.

Sintomas: 

Los síntomas son parecidos a varias otras enfermedades infecciosas, con fiebre, dolor muscular, dolor de las articulaciones y sudoración. Los síntomas pueden durar desde un par de semanas hasta varios meses o incluso años. En los períodos en que la infección se propaga a la sangre ocurren en forma típica fiebre alta, sudoración (con olor a paja húmeda) y dolor muscular y articular que cambia de ubicación. En los exámenes de sangre puede haber baja en los niveles de glóbulos blancos (leucocitos), anemia y elevación de las enzimas hepáticas. En hombre también puede ocurrir inflamación de los testículos (orquitis).

La brucelosis puede tener una forma crónica, en que períodos con fiebre y dolor se alternan con períodos sin ningún síntoma, por lo que es importante descartar esta enfermedad cuando existe un cuadro de más de dos meses con fiebre ocasional sin diagnóstico claro. La forma crónica puede dejar varias secuelas, como sacroileitis, daño hepático (del hígado), endocarditis (inflamación del revestimiento interno del corazón), colitis (inflamación del intestino grueso) y meningitis.

Causas: 

La brucelosis es causada por un grupo de bacterias del grupo Brucella, que se contagia a través de la ingestión de leche o quesos no pasteurizados, en especial con productos hechos con leche de cabra.

Diagnóstico: 

El diagnóstico se realiza en base a los síntomas y exámenes de sangre, un cultivo de sangre (hemocultivo) demuestra la presencia de las bacterias, que pueden demorarse hasta dos meses en desarrollarse. Otros elementos diagnósticos son:

  • Anticuerpos positivos en sangre
  • Biopsia hepática con cambios típicos (la biopsia en general fue ordenada para descartar otras enfermedades cuando los síntomas son poco específicos)
  • Alteraciones en las radiografías de columna vertebral
Prevención: 

La mejor manera de evitar el contagio es evitar el consumo de productos lácteos que no han sido pasteurizados, es decir, no han tenido un proceso de desinfección mediante un corto período con alta temperatura utilizado habitualmente en la industria alimenticia. También es de mucha importancia el control veterinario regular de animales utilizados para la producción de leche y quesos.

Tratamientos: 

Se realiza con una combinación de varios antibióticos por dos a tres semanas. En uno de diez casos hay relapso de la enfermedad y el paciente requiere de un nuevo tratamiento.

Referencias: 
Autor/es: 
Última actualización: 
Jueves, Septiembre 3, 2015