Cáncer de pulmón y bronquios

A nivel mundial el cáncer de pulmón y bronquios es el tipo más frecuente en hombres y también la primera causa de muerte por cáncer (cuarta causa de muerte por cáncer en mujeres). En países del mundo desarrollado corresponde a la segunda causa en hombre, lo que en realidad llama nuestra atención debido a que causas prevenibles como el tabaquismo (fumar) es responsable de cerca del 80% de los cánceres de pulmón, no sólo en fumadores sino que también en personas que comparten espacios con fumadores. Uno de los problemas principales de este tipo de cáncer es que al momento del diagnóstico, la sobrevida general es de sólo un 14% a los cinco años, independiente del tratamiento efectuado.

El tipo más frecuente de cáncer pulmonar es el carcinoma broncogénico (90%), su causa en un 87% se atribuye a la exposición al tabaco y relacionado a la cantidad fumada también. Una vez suspendido el tabaco totalmente, el elevado riesgo disminuye progresivamente pero recién se iguala al de la población no fumadora al cabo de 20 años.

Sintomas: 

Las manifestaciones dependen de la localización en el pulmón o bronquio y del tipo celular. La mayoría de los carcinomas broncogénicos crecen dentro de un bronquio por lo que se presentan con tos, con o sin sangre, aumento de las expectoraciones en forma prolongada, bronquitis crónica, silbidos al respirar, dolor de pecho, pérdida de peso y neumonía con sus síntomas asociados con falta de aire, tos y fiebre. Otros tipos de cáncer de pulmón se ubican en la periferia del órgano son asintomáticos hasta que se irradian y afectan la pleura (lámina de tejido que rodea los pulmones) y ocasionan dolor de la pared torácica. Síntomas tardíos incluyen fatiga, debilidad, falta de apetito.

Existen otros síntomas tales como el síndrome de Horner, en que se observa una de las pupilas del ojo de pequeño tamaño (miosis) y caída del párpado, y se debe a la infiltración tumoral de nervios torácicos que se desplazan cerca del bronquio afectado. En el síndrome de Pancoast hay falta de sensibilidad y dolor de uno de los brazos debido a la infiltración de los nervios en la axila por un tumor ubicado en la parte superior del pulmón que se ha extendido.

Causas: 

El tabaquismo ya fue mencionado como una importantísima causa pero un porcentaje menor, alrededor del 15% se relaciona a la exposición a agentes ocupacionales tales como asbesto, radiación, arsénico, cromo, níquel, agente mostaza (arma de guerra) y clorometil-éter. También pueden estar asociados cicatrices pulmonares de infecciones o cirugías previas por daño local del material genético debido a la inflamación local.

Diagnóstico: 

El diagnóstico se realiza a través de la historia clínica, examen físico y habitualmente con una radiografía de tórax. Para mayores detalles puede solicitarse una tomografía de tórax. Si el diagnóstico aún no es claro entonces puede obtenerse muestras de células bronquiales a través de una broncoscopía e inclusive una biopsia pulmonar.

Prevención: 

Las medidas a tomar son claras, no fumar y evitar la exposición a éste en la casa y en el trabajo, al igual que la posible exposición a materiales y químicos dañinos en el trabajo.

Tratamientos: 

Debido a que la mayoría de los pacientes tiene una enfermedad diseminada al momento del diagnóstico, un porcentaje menor son candidatos al tratamiento quirúrgico, en particular aquellos con una lesión aislada en la periferia del pulmón, siendo candidatos a una lobectomía, en que se extirpa un lóbulo del pulmón. Algunos tumores cerca de los bronquios pueden removerse con una neumonectomía (extirpación de un pulmón) y muestreo de los ganglios linfáticos alrededor de los bronquios centrales. En forma paralela el paciente es evaluado por el médico oncólogo quien determinará la necesidad de quimioterapia y radioterapia agregada.

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Última actualización: 
Jueves, Septiembre 3, 2015