Caries e higiene bucal

Las caries son un problema muy común, se calcula que 1 de cada 3 personas tienen caries, que corresponden al daño generado por la acción de bacterias en los dientes. En contacto con restos de alimentos o con azucares, las bacterias producen ácidos que dañan la dentadura. Tanto niños como adultos tienen una frecuencia similar de caries dentales. Las caries no solo representan un problema estético debido a su aspecto, sino que como resultado de la inflamación e infección local pueden ocasionar la perdida de dientes pero se encuentra en estudio la relación de las caries como sitio causante de infecciones en otros sitios del cuerpo e incluso enfermedad de las arterias.

Sintomas: 

Muchas veces las caries son asintomáticas inicialmente. A veces puede observarse en algún diente una manchita blanca u opaca, que corresponde a la desmineralización local de un diente. Eventualmente esa manchita se vuelve café o negra. Esto indica la presencia de una cavidad en el esmalte, que es la capa superficial del diente (bajo el se encuentra la dentina y en la profundidad la pulpa del diente, que contiene nervios y vasos sanguíneos). Una vez que se ha formado una cavidad la situación es irreversible. Al alcanzar la dentina el diente ya puede encontrarse sensible, en especial con cambios de temperatura y con pequeños golpes. El dolor es un síntoma tardío por lo que es muy importante un control regular con su dentista.

Factores de riesgo: 
  • Frecuencia de la ingesta de azúcar en jugos y gaseosas
  • Tiempo de exposición a azucares de los alimentos y bebidas
  • Comer bocadillos procesados y altos en almidón (pan, galletas, papas fritas, etc.)
  • Ingesta de fuentes de azúcar de larga duración, como por ejemplo golosinas y mentas
  • Hora de las comidas
  • Baja cantidad de saliva
  • La ausencia de otras sustancias que regulan la acidez en la boca
  • Ausencia de flúor en la alimentación o en el agua (ayuda a proteger los dientes aumentando su resistencia a los ácidos)
  • Falta de cepillado regular de los dientes
  • Diabetes
  • Tabaquismo o respirar el humo del tabaco
Diagnóstico: 

El diagnóstico se realiza a través del examen clínico del dentista, quien usa también radiografías para determinar la presencia de caries más profundas.

Prevención: 
  • Cepíllese los dientes dos veces al día y use pasta con flúor (en niños se usa pasta con flúor cuando aprenden a no tragar la pasta de dientes)
  • Ensene a sus niños a cepillarse los dientes con una pasta y cepillo apropiados para su edad
  • Control con su dentista una o dos veces al año
  • Use hilo dental una vez al día
  • No coma bocadillos antes de ir a dormir
  • Evite las gaseosas y jugos o zumos de fruta procesados
  • Evite golosinas y comidas que se pegan a los dientes
  • No fume y no exponga otros miembros de su familia al humo del tabaco
Tratamientos: 

Algunas caries superficiales pueden tratarse con una mejoría de la dieta y cepillado dental, pero la mayoría requiere de algún procedimiento como el uso de un taladro bajo anestesia local y luego recubrir el área con algún tipo de relleno (amalgama, resina compuesta o algunos metales). En caso de que la zona más profunda llamada pulpa se encuentre muy dañada, se necesita un tratamiento de canal, en donde finalmente se realiza una corona.  En los casos en que el diente se encuentra muy dañado, el tratamiento corresponde a la extracción del diente, que según el tipo de paciente puede reemplazarse por un puente o una prótesis dental.

Referencias: 
Autor/es: 
Última actualización: 
Sábado, Septiembre 26, 2015