Diarrea en niños

Diarrea aguda en niños

La diarrea consiste en tener deposiciones en forma más frecuente de lo habitual, en forma independiente de la consistencia (en forma frecuente las deposiciones son blandas o incluso líquidas). Una diarrea es aguda cuando en forma anterior el niño tenía con menos frecuencia deposiciones en forma regular.

La normalidad de la frecuencia depende de la edad y del niño. Mientras es normal que un bebé tenga varias deposiciones al día, en general después de tomar pecho, un niño de 4 o 5 años tendrá que ir al baño una o dos veces al día. En niñitas es común observar una menor frecuencia, entre 3 a 7 veces por semana.

Las causas son variadas, la mayoría debida a infecciones del tracto gastrointestinal, y la principal preocupación a cualquier edad ante una diarrea aguda es mantener hidratado al niño, es decir, que ingiera la cantidad habitual de líquidos cada día más lo que pierde en forma agregada con el cuadro. En caso de tener fiebre, los requerimientos de líquidos aumentan aún más.

En muchos tipos de diarrea no se pierde sólo agua sino que también sustancias muy importantes como sodio y potasio, que son vitales en el funcionamiento normal del cuerpo. En cuadros más severos as necesario aportar no sólo agua sino que sodio, potasio y una cantidad exacta de azúcar o glucosa como aporte de energía (un exceso de azúcar puede aumentar la diarrea, por eso están contraindicados los zumos o jugos azucarados)

Las diarreas moderadas y autolimitadas se observarán muchas veces en la infancia y pueden tratarse en casa con medidas básicas de higiene, alimentación y rehidratación. En ciertos casos más serios un médico pediatra debe evaluar al niño para recomendar el mejor tratamiento, en especial si el niño no ingiere líquidos en forma adecuada.

Sintomas: 

El síntoma cardinal es el aumento en la frecuencia de las deposiciones, mientras más frecuentes son más líquidas serán. Dependiendo de la causa también puede acompañarse de vómitos (que pueden ser profusos), náuseas, dolor abdominal y dolor de cabeza. Algunos virus también pueden causar secreción nasal y síntomas como en una gripe.

Niños con signos de deshidratación pueden presentar orina concentrada, piel seca, ojos hundidos, aletargamiento o somnolencia, boca seca. Estos son síntomas de cuidado y requieren de evaluación médica.

Causas: 
  • Infecciosas
    • Bacterias: Escherichia coli, Clostridium
    • Virus: Rotavirus, enterovirus
    • Parásitos: Giardia, amebiasis
  • Intoxicaciones alimentarias
  • Intolerancia a ciertos alimentos y a la lactosa de la leche
  • Medicamentos
  • Enfermedades inflamatorias intestinales (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa)
Diagnóstico: 

En cuadros moderados el diagnóstico es clínico, ya que son cuadros de pocos días de duración y en general debido a los agentes más frecuentes no se realizan mayores estudios. Si la diarrea es severa y el niño llega a la deshidratación puede recomendarse la hospitalización, en donde se realizan exámenes diagnósticos como hemograma, cultivo de deposiciones, su análisis bajo el microscopio y otras pruebas diagnósticas.

Prevención: 

Una higiene adecuada es de mucha importancia, los padres deben enseñarle al niño a lavarse las manos en forma regular, siempre antes de manipular alimentos (al igual que los padres y cuidadores) y después de ir al baño. En caso de presentar una diarrea aguda debe evitarse el contagio de otras personas en la casa evitando el contacto con deposiciones, lavando el baño y la ropa contaminada.

En zonas de menos recursos también es necesario mejorar la disponibilidad de agua potable y alcantarillado y educación sobre higiene en casa y fuera de ella para evitar el contagio de enfermedades infecciosas.

Existe disponible una vacuna contra el rotavirus, una de las causas más frecuentes de diarrea con fiebre en niños, y también una de las causas más frecuentes de hospitalización. Consulte con su pediatra acerca de la vacuna en caso de vivir en una región con alta incidencia en diarrea por rotavirus o si va a viajar a algún área de riesgo.

Tratamientos: 

El factor más importante es una adecuada hidratación, en las farmacias se encuentran disponibles de Solución de Rehidratación Oral (SRO), que contienen cantidades exactas de agua, sodio, potasio y azúcar o glucosa. El niño puede beber todo lo que quiera, y en caso de vómitos debe administrarse a cucharaditas en pocas cantidades y en forma repetida.

La dieta es liviana, sin mayores restricciones pero evitando líquidos azucarados o muy dulces, bebidas gaseosas y frutas altas en fibra como naranjas o ciruelas.

Ya sea una vez recuperado o en cuadros más serios el niño debe ser evaluado por un pediatra, que controlará el peso del niño, su estado general y solicitará estudios complementarios en caso de ser necesario, como por ejemplo en diarreas causadas por agentes que necesitan antibióticos.

Referencias: 
Autor/es: 
Última actualización: 
Lunes, Septiembre 28, 2015