Enfermedad de Ébola

Enfermedad hemorrágica de Ébola

También conocido como "Enfermedad hemorrágica de Ébola", es una enfermedad infecciosa caracterizada por su gravedad, pues la mortalidad es casi del 70%. El primer brote de la enfermedad fue descrito en 1976 y desde entonces afecta principalmente a ciertas áreas en África. Se piensa que se transmite rápidamente después de una infección inicial desde un huésped animal hacia un ser humano, y entre personas puede ser transmitida mediante contacto con fluidos corporales, el aliento o mediante instrumentos médicos contaminados. Debido a su seriedad, los casos tienden a atraer rápidamente la atención de los medios de salud nacionales e internacionales para su control y aislamiento.

Imagen superior: Virus de Ébola visualizado por microscopía electrónica (modificación de una foto de C. Goldsmith - CDC)

Sintomas: 

La principal manifestación de la Enfermedad de Ébola es el inicio brusco de un cuadro similar a una gripe fuerte o influenza. Hay malestar general, fiebre con escalofríos, dolor de articulaciones y músculos, dolor de pecho, náusea, dolor abdominal, vómitos y diarrea.

Hay compromiso del sistema nervioso central con fuertes dolores de cabeza, confusión, fatiga, convulsiones y a veces coma (pérdida del conocimiento en forma mantenida)

La piel puede presentar erupción, petequias (pequeñas manchas rojizas), hematomas y equimosis (moretones)

La existencia de síntomas hemorrágicos o sangrado es de mal pronóstico, incluyendo las petequias y sangrado desde las mucosas (capa de recubrimiento de los ojos, boca, vía respiratoria e intestino)

La muerte no ocurre debido al sangrado sino que a una falla múltiple de varios órganos (falla multiorgánica).

Causas: 

La enfermedad de Ébola puede ser causada por cuatro tipos de virus:

  • Virus Ébola
  • Virus de Sudán
  • Virus Bundibugyo
  • Virus del bosque Tai

El huésped animal en donde reside el virus ha sido difícil de determinar, posiblemente en algunas especies de ratones, murciélagos de la fruta y quizás gorilas y monos.

El periodo de incubación de la enfermedad es de alrededor de 12 días desde el contacto inicial hasta los primeros síntomas.

Diagnóstico: 

Existen múltiples enfermedades que son similares al Ébola pero la historia clínica es vital al momento del diagnóstico, como el periodo de incubación y tiempo de aparición de cada síntoma y signo físico. Para el diagnóstico exacto se necesita detectar la presencia de material genético del virus en la sangre del paciente por distintos métodos de laboratorio, lo que hace difícil su diagnóstico en el lugar donde viven los pacientes.

La Enfermedad de Ébola debe diferenciarse de varias otras con síntomas similares:

  • Otras fiebres hemorrágicas
  • Septicemia por bacterias
  • Borreliosis
  • Leptospirosis
  • Fiebre tifoidea
  • Viruela
  • Sarampión
  • Hepatitis viral
  • Leucemia
  • Síndrome hemolítico urémico
  • Mordida de serpientes (envenenamiento)
  • Intoxicación con warfarina
  • Enfermedad de Kawasaki
Prevención: 

Es muy importante, el contagio de huésped a humano incluye evitar el contacto y consumo de carne de los posibles huéspedes así como las frutas de las que pueden alimentarse algunas especies de murciélagos. El contagio entre humanos se evita con medidas básicas universales, tales como higiene personal y aseo adecuado de la vivienda, consulta precoz en el caso de síntomas y aislamiento del paciente, así como de la desinfección del material médico usado (o su eliminación según corresponda).

Brote en Guinea en el 2014: En Febrero del año 2014 ocurrió en Guinea uno de los brotes de la enfermedad más serios registrados hasta ahora, con más de 135 infecciones y 90 muertos hasta comienzos de Abril. Con un 65% de mortalidad, los casos iniciales, a diferencia de brotes anteriores, han aparecido al mismo tiempo en varias prefecturas de Guinea al mismo tiempo, y se ha esparcido por países colindantes como Liberia y Sierra Leona. Por este motivo se han destinado fondos desde varias naciones, incluyendo la Comunidad Europea, al diagnóstico, tratamiento y aislamiento de los casos registrados. Se piensa que la situación actual se debe a pobres medidas de higiene en un área muy pobre y a la facilidad de movimiento de los pacientes dentro del país durante el periodo de incubación.

Tratamientos: 

No existe un tratamiento medicamentoso específico para la enfermedad pero actualmente se encuentran en investigación algunos medicamentos que podrían prevenir el contagio. El manejo de la enfermedad es de soporte, con la administración de fluidos intravenosos, oxígeno y prevención del sangrado con algunos medicamentos que facilitan la coagulación.

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Última actualización: 
Jueves, Septiembre 3, 2015