Infarto agudo del miocardio

Las enfermedades cardiovasculares son una de las causas más frecuentes de enfermedad seria y de muerte en todo el mundo debido a varios factores como el mejor tratamiento de otras enfermedades y vacunación, y al mismo tiempo una mayor cantidad de personas con sobrepeso y obesidad, fumadores y gente con trastornos de las grasas en la sangre (colesterol y otros tipos de lípidos).

Las organización mundial de la salud (OMS) estima que más de 17 millones de personas fallecen anualmente debido a causas cardiovasculares, lo que corresponde a un 30% de todas las causas. En regiones más desarrolladas como en Europa, el porcentaje se eleva a un 47%.

Como enfermedad cardiovascular se entiende al grupo de patologías que afectan al corazón y los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares). Un subgrupo especial es la enfermedad de las arterias coronarias, que son aquellas que llevan sangre con oxígeno al músculo del corazón, también llamado miocardio. La obstrucción de las arterias coronarias inicialmente no muestra síntomas pero su estrechamiento en más de un 50% puede ocasionar dolor al pecho debido a la falta de oxígeno en el miocardio. Un bloqueo permanente del flujo de sangre en una arteria coronaria ocasiona un infarto o muerte del músculo cardíaco que recibe sangre y oxígeno desde esa arteria.

La enfermedad coronaria afecta principalmente a hombres sobre 60 años, aunque puede verse en pacientes sobre 40 años de edad dependiendo de los factores de riesgo. Sobre los 70 años de edad afecta en igual número a hombres y mujeres.

La principal causa de enfermedad coronaria, y por lo tanto de los infartos, es la aterosclerosis o engrosamiento de la pared de las arterias y acumulación de grasas y calcio en la pared de las arterias. Sin embargo, también existen causas menos frecuentes de infarto agudo al miocardio como lo son drogas (cocaína por ejemplo), miocardiopatías o enfermedades del músculo cardíaco, anormalidades congénitas del corazón y aumento de la necesidad de oxígeno de parte del corazón durante ejercicio intenso o fiebre, o menor cantidad de oxígeno en la sangre como en la anemia.

Un infarto sin tratamiento o que ha ocasionado daño de una mayor cantidad de músculo cardíaco puede presentar insuficiencia cardíaca, que es cuando el corazón no impulsa suficiente sangre con oxígeno para las necesidades de nuestro cuerpo. Una insuficiencia cardíaca grave puede ser causa de muerte en una persona que ha sufrido un infarto. El músculo que ha sufrido un infarto deja de funcionar y eventualmente se transforma en una cicatriz, restando fuerza a la actividad del corazón.

Aunque existe un factor hereditario o genético que influye en la probabilidad de sufrir un infarto o en presentar enfermedad coronaria, existen múltiples medidas a tomar para su detección temprana y prevención, al igual que alternativas de tratamiento una vez diagnosticadas.

Sintomas: 

Una persona que sufre un infarto agudo al miocardio puede tener síntomas poco específicos como cansancio y malestar, o síntomas claros como dolor de pecho que no se quita con el reposo, falta de aire, sudoración, dolor irradiado al hombro o brazo izquierdo.

En personas con diabetes, enfermedad neurológica o en ancianos los infartos pueden presentar muy pocos síntomas por lo que se debe tener un mayor nivel de sospecha.

¿Qué hacer si sospecha estar experimentando un infarto?

Si usted no tiene antecedentes previos de presentar enfermedad coronaria, debe pedir ayuda inmediatamente y mantenerse en reposo, tomar una aspirina y esperar a que llegue una ambulancia con personal de salud.

Durante el transporte a un servicio de urgencia el personal de salud disponible en la ambulancia le administrará oxígeno, un medicamento para dilatar las arterias del corazón y facilitar el flujo de sangre al músculo cardíaco y también un medicamento para el dolor de pecho. También se instala una vía de acceso venoso para la administración de fluidos y otros medicamentos si fuesen necesarios.

Los pacientes con antecedentes previos de enfermedad coronaria y dolor de pecho crónico (también llamada angina crónica) en general ya usan aspirina en forma diaria y su médico tratante les ha indicado también un medicamento llamado nitroglicerina o trinitrina en caso de presentar dolor, con la indicación de acudir a un servicio de urgencias si el dolor no cede con reposo y el medicamento.

Factores de riesgo: 
  • 1. Que no se pueden cambiar:
  • 1.1. Edad (mayor de 60 años si no hay otros factores de riesgo)
  • 1.2. Sexo masculino
  • 1.3. Historia familiar de enfermedad coronaria, con un familiar directo de sexo masculino que tuvo un infarto antes de los 55 años o una mujer antes de los 65 años.


  • 2. Modificables:
  • 2.1. Tabaquismo (un paquete de cigarrillos diario aumenta al DOBLE el riesgo de infarto debido a una disminución del oxígeno entregado al músculo cardíaco, un aumento de la coagulación de la sangre y daño de la pared de las arterias)
  • 2.2. Diabetes mal controlada
  • 2.3. Hipertensión arterial mal controlada
  • 2.4. Dislipidemia: Colesterol y otras grasas elevadas en la sangre, o un nivel bajo de HDL (“grasa buena” que protege las arterias)
  • 2.5. Obesidad
  • 2.6. Falta de ejercicio
  • 2.7. Mala higiene oral y caries
  • 2.8. Estrés
Diagnóstico: 

El el servicio de urgencias será evaluado por un médico y para el diagnóstico de infarto se requiere de una historia médica y síntomas sugerentes, por lo que se indica un electrocardiograma para encontrar signos específicos de infarto. En algunos casos el electrocardiograma puede ser poco claro inicialmente por lo que un método de ayuda es tomar una muestra de sangre y medir enzimas cardíacas, que son sustancias que se liberan en la sangre cuando se produce un daño del músculo cardíaco.

Tratamientos: 

Terapia

El objetivo primario del tratamiento del infarto es evitar el aumento del área comprometida de músculo cardíaco debido a la falta de entrega de oxígeno. Este objetivo puede lograrse usando varias medidas en forma simultánea, como lo son el uso de oxígeno, medicamentos que inhiben la coagulación de la sangre (una de las causas locales del infarto no es sólo el estrechamiento de una arteria coronaria, sino que además la formación de un coágulo dentro de ellas, lo que bloquea el flujo de sangre oxigenada).

Durante un infarto agudo al miocardio pueden existir zonas de músculo que se encuentran en áreas límites que aún reciben algo de sangre oxigenada, y que pueden recuperarse si se desbloquea la arteria coronaria afectada. Actualmente se utilizan medicamentos en forma inicial para lograr esto y también con el uso de métodos mecánicos al instalar un stent dentro del área estrecha de la arteria (angioplastía). Un stent se inserta con una sonda a través del muslo, en donde un médico entrenado para ello inserta la sonda hasta llegar a la arteria coronaria afectada, y a continuación se libera el stent desde la sonda, dilatando la arteria y debido a su forma de cilindro también permite el flujo de sangre.

En aquellos casos en que una angioplastía con stent que no son exitosos el paciente puede someterse a una operación de bypass o revascularización coronaria, en que en vez del stent se utiliza un trozo de vena o arteria que reemplaza un segmento de arteria coronaria.

Recuperación

Las personas que han sufrido un infarto agudo al miocardio deben permanecer hospitalizadas por una semana o más para permitir el adecuado tratamiento y estudio. Una vez que el paciente se encuentra estable se da de alta a su hogar en donde seguirá un período de recuperación y de volver a sus actividades normales según las indicaciones de su médico tratante. Mientras más pequeña sea la zona del infarto más rápida es la recuperación y vuelta al trabajo o actividades habituales. El pronóstico a largo plazo depende de varios factores además del tamaño del infarto, como la presencia de otras enfermedades y la modificación del estilo de vida.

Cambio de su estilo de vida

Es extremadamente importante eliminar en forma inmediata los factores de riesgo que son modificables, tales como el tabaquismo, colesterol elevado, sobrepeso y obesidad, actividad física, con lo que se pueden obtener los mejores resultados posibles en cada paciente. Es importante mantenerse en controles periódicos con su médico cardiólogo y realizar los exámenes programados en el seguimiento.

Referencias: 
Autor/es: 
Última actualización: 
Jueves, Septiembre 3, 2015