Lepra

Enfermedad de Hansen

La lepra o enfermedad de Hansen es una infección crónica causada por una bacteria (M. leprae), típicamente asintomática por varios años para luego afectar los nervios, piel y sistema respiratorio. Afecta principalmente a personas en países en vías de desarrollo, en gente que vive en pobreza y actualmente se piensa que es transmitida no por contacto sino por vía respiratoria, a través de pequeñas gotas de agua en el aire expulsado desde la persona enferma. Actualmente, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen alrededor de 180.000 casos anuales, y ya han sido curadas 16 millones de personas en los últimos veinte años. Desde hace 50 años existe tratamiento antibiótico disponible, que es entregado en forma gratuita por la OMS, aunque aún en muchos países los pacientes muchas veces no consultan en forma temprana debido al estigma social que ha existido por muchos miles de años. Países como India, Brasil, Birmania, Nepal, Madagascar, Mozambique y Tanzania entre otros tienen mayor incidencia de la enfermedad.

Sintomas: 

Se observan luego de largos períodos desde el contagio, entre 5 y 20 años. La enfermedad es progresiva y sin tratamiento causa daño irreversible de los nervios, mucosa o revestimiento de la vía respiratoria, ojos y de la piel.

Los síntomas pueden incluir falta de sensibilidad de la piel en las extremidades, irritación crónica de la vía respiratoria y de los ojos e infecciones secundarias de la piel si debido a la insensibilidad ocurren heridas, resultando en pérdida de porciones de piel.

Los síntomas y signos también incluyen:

  • Secreción nasal crónica
  • Lesiones de la piel
  • Enrojecimiento de la piel
  • Piel lisa y abrillantada en la cara
  • Cambio de la voz
  • Atrofia de los testículos e impotencia
Causas: 

La lepra es causada por dos tipos de bacterias: El Mycobacterium leprae y el recientemente descubierto Mycobacterium lepromatosis. La bacteria infecta células de la piel, sistema nervioso, mucosas y sistema respiratorio causando granulomas que terminan afectando las terminaciones de los nervios, por lo que en forma característica los pacientes pierden la sensibilidad de la piel.

Hay personas que contraen la lepra en forma más fácil, lo que puede estar relacionado a factores genéticos en sólo un 5% de la gente, por lo que la mayoría de las personas sería resistente a la enfermedad.

Los pacientes con alguna enfermedad que afecta el sistema inmune o de defensa son más susceptibles de contraer lepra, como aquellos infectados con VIH (virus de inmunodeficiencia humana).

Diagnóstico: 

El diagnóstico la mayoría de las veces es tardío debido a la escasa sintomatología, aunque en pacientes que han estado en áreas con lepra, al volver a sus países de origen y presentar síntomas hay falta de sospecha médica debido a la falta de experiencia para el diagnóstico, por lo que es importante mencionar viajes y estadías en el extranjero.

Prevención: 

Aunque ocurra una exposición a personas infectadas con lepra, la posibilidad de contagiarse es muy baja y no ocurre por contacto de la piel ni por vía sexual. Es importante mencionar viajes al extranjero o hacia áreas endémicas con lepra presente en el caso de consultar al médico por síntomas respiratorios y cutáneos inespecíficos.

Tratamientos: 

Se realiza con un esquema de varios antibióticos que se administran por 6 meses, siendo efectivo y con una baja cantidad de relapso.

Referencias: 
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Última actualización: 
Jueves, Septiembre 3, 2015