Obesidad

Actualmente el sobrepeso y la obesidad constituyen una verdadera epidemia, pues la prevalencia del sobrepeso y obesidad a nivel mundial se ha doblado en los últimos diez años. En los Estados Unidos cerca del 40% de los adultos tienen sobrepeso y obesidad, mientras que en Europa actualmente más del 50% de la población se encuentra con sobrepeso y obesidad, y según las estadísticas más recientes, 1 de cada 3 niños de 11 años tienen sobrepeso. Debido a las consecuencias en la salud a corto, mediano y largo plazo y al alto costo para la sociedad, esta una patología urgente de resolver. De los jóvenes con sobrepeso en la pubertad, un 60% tendrá sobrepeso como adulto, mientras que la obesidad en niños tiene una fuerte asociación con diabetes, enfermedades cardiovasculares y problemas mentales como adultos, y menor autoestima y rendimiento escolar ya durante la infancia y juventud.

Sintomas: 

Para términos prácticos de clasificación usamos una proporción entre el peso y la estatura llamada índice de masa corporal, abreviada como IMC. Este se calcula dividiendo el peso por el cuadrado de la estatura en metros, o en forma simplificada la podemos expresar así:

IMC = Peso (en kilos) dividido por [Estatura x estatura (en metros)].

Por ejemplo, una persona que pesa 80 kilos y mide 1 metro y 70 centímetros puede calcular su IMC así: 80 dividido por (1,70x1,70), resultando en un IMC de 27,7.

Según el IMC, una persona puede tener:

  • Peso bajo lo normal: IMC menor a 18,5
  • Peso normal: IMC entre 18,5 y 25
  • Sobrepeso: IMC entre 25 y 30
  • Obesidad: IMC sobre 30

Así, nuestro ejemplo muestra que ésta persona tiene sobrepeso y debería realizar cambios en su estilo de vida para volver a un peso normal.

Es importante hacer notar que los niños se clasifican de manera diferente, ya que su peso se ajusta a tablas de curvas de crecimiento, que son gráficos que muestran su ubicación en relación a otros niños de su mismo país. Así, un niño que para su estatura supera al 85% del peso esperado en ese momento en particular se considera con sobrepeso y si supera al 95% se considera obeso.

Los bebés son un caso especial, ya que no hay restricciones de peso para aquellos niños que se alimentan exclusivamente de leche materna pero si en aquellos que utilizan fórmula, por lo que el pediatra debe ajustar la preparación de la leche, su cantidad y también la de otros alimentos si el niño presenta sobrepeso u obesidad.

Causas: 

La causa básica de la obesidad es una ingesta mayor de energía a través de los alimentos en comparación al gasto. Es decir, puede ser consecuencia de ingerir demasiada energía (medida en calorías), de gastar gastar poca energía (debido a una actividad física insuficiente), o de ambas situaciones a la vez. Para explicar el porqué una persona come en exceso o tiene menor actividad física existen variados estudios, pero se acepta que es el resultado de una combinación de factores genéticos (mayor riesgo si los padres son obesos) y del medio ambiente (un hogar o una sociedad con una alta ingesta calórica).

Los cambios de dieta, menor tiempo para cocinar saludablemente y la amplia disponibilidad de comida rápida y productos con azúcares refinados en los supermercados juega un rol muy importante, y un estilo de vida sedentario, en donde los niños pasan menos tiempo jugando y realizando ejercicio, con más tiempo frente a la televisión y dentro de la casa, o adultos que no dedica tiempo a actividades físicas a diario son un factor muy importante.

Complicaciones: 

Niños

En este grupo el impacto de la obesidad es múltiple, por un lado afecta psicológicamente al niño por una disminución de la autoestima, pero también pueden haber serias repercusiones como un aumento de la presión arterial y predisposición como adulto a hipertensión arterial crónica, diabetes, lípidos o grasas elevadas en la sangre e hígado graso.

Adultos

Las enfermedades asociadas a la obesidad son muchas e incluyen:

  • Corazón: Hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca, trombosis venosa profunda
  • Gastrointestinales: Reflujo gastroesofágico, hígado graso, cálculos en la vesícula biliar
  • Articulaciones: Artrosis, gota, lumbago
  • Sistema nervioso: Accidente vascular encefálico, migraña, esclerosis múltiple, demencia, síndrome de tunel carpiano
  • Pulmones: Apnea obstructiva durante el sueño, asma, aumento de las complicaciones durante anestesia general
  • Piel: Estrías, acantosis e irritación de la piel bajo los pliegues
  • Cáncer: Riesgo aumentado de cáncer de colon, esófago, vesícula biliar, riñones, leucemia y melanoma
  • Hormonales: Diabetes, infertilidad, complicaciones en el embarazo, muerte intrauterina, defectos congénitos
Prevención: 

La prevención de la obesidad se realiza ajustando el estilo de vida, ingerir la cantidad adecuada de calorías en forma mantenida y realizar actividad física varias veces a la semana.

Es importante notar el rol de una alimentación saludable en el hogar, cocinando una comida en vez de comprar alimentos ya procesados, evitando el consumo de bebidas gaseosas (1 lata tiene aproximadamente 90 calorías o el equivalente a 2 cucharadas de azúcar) y también el consumo excesivo de alcohol (1 copa de vino tinto contiene 85 calorías, casi lo mismo que una lata de bebida gaseosa).

Tratamientos: 

Cambio de estilo de vida: Como ya se ha comentado, el primer paso es disminuir la ingesta calórica y aumentar el ejercicio diario (el ejercicio de “fin de semana” no tiene buenos resultados y puede ser riesgoso en adultos). En personas con obesidad puede ser muy difícil por lo que es recomendable el apoyo por un médico nutricionista, y en casos complejos la evaluación con un equipo multidisciplinario que también evalúa el componente psicológico, factor clave para perder peso.

Algunas personas adultas son candidatas a medios más radicales en presencia de otras enfermedades como diabetes y pueden beneficiarse de procedimientos quirúrgicos que disminuyen la ingesta de alimentos, como por ejemplo una banda gástrica o un bypass gástrico. Al cambiar en forma notable la manera en que la persona se alimenta, cualquier persona que se somete a una cirugía con el fin de bajar de peso (cirugía bariátrica) debe ser evaluada por un equipo de varios especialistas que incluyen cirugía bariátrica, psiquiatría, endocrinología y nutrición.

Referencias: 
Autor/es: 
Última actualización: 
Sábado, Septiembre 26, 2015