Piedras en el riñón

Cálculo renal, Litiasis renal, Nefrolitiasis

Una piedra en el riñón o cálculo renal es un pequeño trozo de material sólido formado en el interior del riñón. Está constituido por sustancias que normalmente se encuentran en la orina. Cuando, por alguna razón, estas sustancias son más abundantes de lo habitual pueden depositarse y crear una 'piedra'. Después de que se hayan formado, pueden permanecer en el riñón o viajar a través del tracto urinario. Si el cálculo es relativamente grande el movimiento del cálculo o piedra puede ser muy doloroso y producir sangrado. Es un trastorno relativamente frecuente que no suele provocar lesiones permanentes en el riñón.

Imagen superior: Cálculo renal (modificación de una foto de Melisa-15, Wikimedia)

Sintomas: 

Los cálculos renales no suelen causar síntomas hasta que viajan a través del conducto que conecta el riñón con la vejiga (llamado uréter). En este momento, pueden aparecer distintos síntomas como un fuerte dolor lumbar o abdominal, molestias al orinar, orina con un color rojizo (indicando la presencia de sangre en la orina), y en determinadas ocasiones fiebre (cuando se produce infección). El dolor agudo puede ir acompañado de náuseas y vómitos. A este conjunto de síntomas se le denomina cólico nefrítico.

Causas: 

Hay algunas sustancias en la orina que si están presentes en concentraciones altas puede precipitar y formar cálculos o piedras. Los compuestos típicos de este tipo son calcio, oxalato, y fósforo. Una dieta rica en determinados alimentos puede llevar a la formación de cálculos en personas con predisposición a sufrir este trastorno. Por ejemplo, una dieta muy rica en proteínas puede facilitar la formación de cristales o cálculos de ácido úrico.

Factores de riesgo: 

Se considera que algunas personas tienen una mayor tendencia que otras a padecer piedras en el riñón debido a su herencia genética. Por otro lado, algunas enfermedades como la gota o trastornos hormonales pueden aumentan mucho la probabilidad de que se formen cálculos. También se sospecha que algunos medicamentos, como ciertos antiácidos, que son muy ricos en calcio pueden favorecer también su aparición.

Prevención: 

Aumentar la ingesta de agua puede ser una buena manera de reducir la concentración de cualquier sustancia en el riñón y prevenir parcialmente la formación de cálculos. Si hemos sufrido esta dolencia con anterioridad puede ser también una buena idea modificar la dieta para limitar en lo posible aquellos alimentos que contengan las sustancias que formaron los cálculos. Para ello es importante que el médico analice la composición de las piedras una vez que se liberan por la orina.

Tratamientos: 

En general, es conveniente la supervisión médica. Lo más frecuente es tratar al paciente con analgésicos para limitar el dolor y con relajantes musculares para facilitar el paso del cálculo a través de la uretra. Si la piedra es de demasiado grande para que se sea expulsada de forma natural puede ser necesario romperla mediante ultrasonidos o incluso extirparla quirúrgicamente.

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Última actualización: 
Jueves, Septiembre 3, 2015