Sarampión

El sarampión es una infección viral del tracto respiratorio. Es muy contagiosa y puede dar lugar a complicaciones graves. El sarampión se caracteriza por la aparición de una erupción en la piel, como en el caso de otras enfermedades provocadas por virus como la rubeola o la varicela. Otros síntomas típicos son conjuntivitis, fiebre alta, etc. Aunque el sarampión generalmente se considera una enfermedad de la infancia, se puede adquirir a cualquier edad si no se ha sido vacunado.

Imagen superior: Niño con sarampión (foto de CDC)

Sintomas: 

Los primeros síntomas aparecen a los 10-12 días. Puede aparecer tos, secreción nasal y fiebre. Dolor muscular y de garganta. Los ojos enrojecen y se vuelven sensibles a la luz. Posteriormente aparecen unas manchas blancas características en el interior de la boca (manchas de Koplik) que desaparecen al cabo de unas 24 horas. También aparecen manchas rojas en la cara que se van extendiendo por todo el cuerpo y que pueden llegar a producir picor.

Causas: 

El sarampión es lo produce un virus y es altamente contagioso, principalmente a través de las vías respiratorias (por ejemplo, por la propia tos).

Complicaciones: 

Las complicaciones en el sarampión son relativamente frecuentes, sobre todo en niños pequeños (menores de 5 años) y adultos mayores de 20 años. Algunas complicaciones son de carácter leve, como la diarrea y la bronquitis (inflamación de los bronquios), pero otras pueden revestir una mayor gravedad: neumonía (inflamación del pulmón), o encefalitis (inflamación del cerebro).

Prevención: 

La vacunación (la vacuna contra el sarampión se incluye dentro de la denominada habitualmente triple vírica o triple viral que se aplica a los 18 meses de edad; protege contra el sarampión, las paperas y la rubeola) es la única vía de prevención conocida. En los países donde se aplica esta vacuna de forma generalizada el sarampión ha sido prácticamente erradicado. Ocasionalmente, sin embargo, pueden aparecen casos en familias que no vacunan a sus hijos o por la aparición de tipos del virus del sarampión para el que la vacuna no protege suficientemente.

Tratamientos: 

Como para la mayoría de las enfermedades causadas por virus, no existe un tratamiento específico para el sarampión. La fiebre puede controlarse con los medicamentos habituales (paracetamol, ibuprofeno,…).

Remedios caseros: 

Reducir la luz de la habitación y aplicar algodones húmedos sobre los ojos puede aliviar al enfermo de sarampión.

Autor/es: 
Última actualización: 
Jueves, Septiembre 3, 2015