Tabaquismo

El tabaquismo tiene una larga historia en su presencia como una costumbre social y también relacionada a ciertos rituales personales en torno a sentirse cómodo y más seguro. En las últimas décadas se han demostrado en forma científica las consecuencias reales del daño del humo del cigarrillo y el gran daño que ocasionan en la persona que fuma y en su entorno.

En términos reales, el cigarrillo es absolutamente dañino y tiene consecuencias sobre casi cada órgano del cuerpo. Las estadísticas son claras y tienen un impacto enorme sobre la familia y la sociedad. Según la organización mundial de la salud, el cigarrillo termina matando a la mitad de sus consumidores. Cada año mueren 6.000.000 de personas como resultado directo y 600.000 personas como personas expuestas al humo que exhalan fumadores (de ellos, casi un 30% son niños). Cerca del 80% de los fumadores viven en un país de bajos o medianos ingresos.

El humo del cigarrillo contiene nicotina, que en cada aspiración de humo se absorbe en el torrente sanguíneo y estimula rápidamente la acción de las glándulas que liberan adrenalina. Esta hormona estimula el sistema nervioso central (cerebro), aumenta las pulsaciones cardíacas y la presión arterial.

Al igual que la cocaína, heroína y marihuana, estimula las vías nerviosas en el cerebro encargadas de una sensación agradable y recompensa, pasando a ser una droga altamente adictiva.

Aparte de la nicotina, que se encuentra entre los cerca de 4.000 compuestos del humo del cigarrillo, al menos 250 de ellos han sido demostrados como agentes nocivos para la salud.

El tabaquismo es una epidemia gravísima, con comerciantes y empresas que ganan enormes sumas de dinero a costa de la salud de los consumidores, que terminan incurriendo en altísimos gastos personales en cigarrillos durante su vida y en tratamiento una vez que desarrollan síntomas de las enfermedades asociadas. El compromiso ético y moral delos fumadores sobre aquellos que respiran el aire viciado de segunda mano no tiene excusa.

Sin embargo, al ser una adicción, dejar de fumar es un gran esfuerzo y cada persona que lo logra debe sentirse orgulloso de sí mismo y recibir el soporte de los no fumadores cercanos, que sin ello sería muy difícil.

El humo de cigarrillo afecta a muchos órganos del cuerpo:

Pulmón: Uno de los cánceres más frecuentes de la actualidad es el cáncer de pulmón. El humo del cigarrillo es responsable del 87% de los casos. El riesgo aumentado de cáncer se iguala a la población normal luego de 20 años de haber suspendido el tabaquismo. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es el resultado final de años de tabaquismo, con fibrosis y destrucción del tejido pulmonar. La mayoría de los pacientes desarrolla enfisema pulmonar y una proporción considerable necesitará oxígeno suplementario que se administra con pequeñas botellas móviles y nariceras de plástico.

Corazón y vasos sanguíneos: Son otros de los grandes afectados por el humo del cigarrillo, que contiene químicos que dañan las células de la sangre y la pared de los vasos sanguíneos (arterias y venas), acelerando la acumulación de grasas y bloqueo del flujo en un proceso llamado ateroesclerosis. Si se combina a otros factores como sobrepeso, niveles altos de colesterol o presión arterial alta, la posibilidad de presentar infarto del miocardio o bloqueo de arterias en distintas partes del cuerpo se eleva notoriamente, como por ejemplo las arterias que llevan oxígeno al corazón, el cerebro, los riñones y piernas entre otras.

Cerebro: Aumenta la posibilidad de presentar enfermedad de Alzheimer. El tabaco también se relaciona a cambios conductuales, por ejemplo los fumadores tienen más del 50% de divorciarse que los no fumadores y se relaciona a efectos directos en el cerebro, como demencia, trastornos cognitivos y de la memoria en adolescentes y atrofia cerebral en adultos. Los fumadores dicen que el fumar alivia el estrés pero los estudios científicos dicen lo contrario, pues al fijar maneras de comportarse (por ejemplo fumar), la persona puede aumentar los niveles de estrés en su vida cotidiana al depender de ello. Después de un tiempo luego de la suspensión del tabaquismo, en que el efecto de la falta de nicotina debida a la adicción se ha resuelto, se disminuyen los niveles de estrés en la persona.

Gusto: El tabaquismo crónico altera la función de las glándulas receptoras del gusto, alterando la percepción real del gusto de las comidas y bebidas.

Huesos: Disminución del potencial de cura de las fracturas.

Ojos: Aumento de la velocidad de formación de cataratas, que es cuando el cristalino del ojo se vuelve opaco. El cristalino es un componente parecido a un lente que cambia de forma para ajustar el enfoque ante objetos cercanos. La única posibilidad de resolver esto es mediante cirugía en la que se reemplaza el cristalino por un lente intraocular.

Fertilidad: El tabaquismo es dañino para los ovarios y se relaciona a infertilidad debido a que la nicotina y otros químicos alteran el ciclo hormonal y la liberación del óvulo. También altera el mecanismo de transporte del óvulo hacia el útero y la implantación adecuada del embrión en el endometrio del útero. Algunas de estas alteraciones son irreversibles.

Función sexual: Los niveles de impotencia en fumadores son un 85% más alto en comparación a los hombres que no fuman debido a los efectos de los químicos en las arterias del pene relacionadas a la erección.

Piel: El tabaquismo causa un envejecimiento prematuro notable de la piel a través del contacto directo del humo y también debido al exceso de gesticulación al fumar. El humo puede causar manchas amarillentas de la piel y pelos en las áreas expuestas.

Músculos: El humo del cigarrillo causa retardo en la recuperación de las lesiones del aparato muscular, los fumadores presentan más problemas relacionados a lumbago y dolor muscular.

Encías y mucosas de la boca, nariz, faringe, laringe y tráquea: El tabaco produce una alteración en los mecanismos de defensa contra la flora bacteriana de la boca y además aumenta en forma muy significativa el riesgo de cáncer de boca y todas las vías respiratorias hasta los pulmones, siendo la causa número uno de cáncer.

Intestino: El tabaquismo se relaciona al aumento de la tasa de enfermedades inflamatorias del intestino como la colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn, con síntomas como diarrea crónica y sangrado en las deposiciones, y a veces necesitan de resección quirúrgica de los segmentos intestinales afectados.

Poblaciones especiales:

Fumadores pasivos o “de segunda mano”: Como se ha dicho, de los 6 millones de personas que mueren cada año, se agregan otros 600.000 que se exponen en forma repetida al humo que exhalan fumadores en la casa, en el trabajo y en espacios públicos en aquellos países sin una regulación clara. Además del cáncer, también se incluyen enfermedades respiratorias como asma y compromiso de órganos descritos previamente. En forma reciente se ha demostrado que los hijos de fumadores expuestos al humo del cigarrillo presentan daño irreversible de las arterias en un estudio de varios centros médicos realizado en varios países.

Embarazadas: La exposición al humo del tabaco está claramente demostrada que aumenta las posibilidades de aborto y de tener un recién nacido de bajo peso. También se asocian trastornos de conducta en niños de madres que han fumado o se encuentran en un ambiente contaminado, habiendo caso un 50% más de probabilidad de presentar un trastorno de déficit atencional.

Otras razones para dejar de fumar: Si los motivos sociales, el compromiso de salud suyo y el de su familia, el mal olor y mal aliento aún no lo han estimulado a de dejar de fumar, puede ver los costos:
Si fuma 10 cigarrillos al día, calculando que el precio aumenta alrededor de un 6% cada año, gastará en:
1 mes: 45 euros (60 dólares)
1 año: 528 euros (730 dólares)
10 años: 6970 euros (9622 dólares)
20 años: 19.456 euros (26.853 dólares)

Tratamientos para dejar de fumar:

Ayuda: Reconocer la necesidad urgente de suspender el cigarrillo es un gran paso, y debido al alto poder adictivo de la nicotina puede ser difícil, por lo que la situación ideal es el apoyo emocional, verbal y de acción de familiares y amigos. No basta sólo con la decisión, aunque hay algunos afortunados con suficiente fuerza de voluntad (en especial al esperar un hijo), pero es altamente recomendable usar ayuda adicional con los siguientes métodos:

Tratamiento conductual: Para muchos fumadores es muy difícil romper el lazo emocional con el acto de fumar, mientras que para otros el efecto físico por la falta de nicotina es más difícil. En el aspecto emocional, actualmente la sociedad americana del cáncer recomienda como uno de los métodos más efectivos la participación en un grupo de soporte. Un programa básico e inicial debe durar por lo menos 2 semanas y 4 sesiones de 15 a 30 minutos. Debe evitar programas dudosos que ofrecen tratamientos con medicamentos o inyecciones, que son muy caros o que ofrecen un éxito de un 100%.

Reemplazo de nicotina: Actúan sobre los síntomas de privación al suspender la nicotina, reduciéndolos en un 70-90%. Existen diferentes formas de administrar la nicotina, como en chicles o parches. La mayoría de los fumadores que han suspendido el tabaco vuelven a fumar dentro de 3 meses y se debe a los síntomas físicos la mayoría de las veces. Por eso es útil combinar más de una forma de tratamiento, como por ejemplo un grupo de apoyo. El reemplazo con nicotina debe ser monitorizado por un médico, especialmente en el caso de embarazadas porque puede estar contraindicado.

Medicamentos: Deben ser monitoreados por un médico especialista en adicciones ya que está acostumbrado a su uso y a los controles que se deben efectuar. Actualmente incluyen medicamentos como bupropión, vareniciclina, nortriptilina y clonidina.

Cigarrillos electrónicos: Son productos diseñados para liberar nicotina junto a otras sustancias en un vapor. En general tienen forma de cigarrillo y se pueden recargar con electricidad. El problema con ellos es que actualmente son producidos por firmas sin haber demostrado seguridad en pruebas clínicas, por lo que en la mayoría de los países desarrollados no están permitidos hasta obtener una lista detallada de los componentes y cantidades, descartando componentes potencialmente nocivos.

Prevención:

La prevención juega un rol muy importante en la educación de la población, en especial de los jóvenes y niños acerca de los daños del tabaco y como se ven bombardeados por publicidad que traerá ganancias a compañías a un costo enorme de la salud. Medidas que han demostrado un efecto notable también incluye la publicidad en contra del tabaquismo en las cajetillas e impuestos elevados en la compra de cigarrillos y tabaco.

Investigación actual: En este momento se encuentra en desarrollo una vacuna contra la nicotina que previene sus efectos a nivel del cerebro. En teoría disminuiría las respuestas de placer y recompensa que la nicotina causa en el fumador, por lo que tendría menor dependencia de ella. Se llama NicVAX y aún está en fase experimental hasta demostrar un efecto que valga la pena su comercialización al público.

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Última actualización: 
Lunes, Septiembre 28, 2015