Vértigo

El vértigo es un síntoma, que las personas describen como una sensación de movimiento, usualmente giratorio. Generalmente se acompaña de problemas de equilibrio, lo que causa dificultades para caminar o ponerse de pie. Existen dos tipos de vértigo: objetivo, y subjetivo. Una persona con vértigo objetivo tiene la sensación de que los objetos se mueven a su alrededor, mientras que una con vértigo subjetivo tiene la sensación de que ella misma se mueve. El vértigo puede deberse a problemas en el cerebro o en el oído interno. La forma más común de vértigo se conoce como vértigo postural benigno o vértigo postural paroxístico benigno (VPPB), que se produce después de realizar movimientos bruscos de la cabeza o de moverla en cierta dirección.

Sintomas: 

Las características del vértigo y los signos que le acompañan dependen de las causas que lo provocan. El vértigo que se debe a problemas del oído interno usualmente se presenta como crisis súbitas de corta duración acompañado de problemas de audición, sonidos extraños en los oídos, nausea, desvanecimiento y sudoración. El vértigo que se debe a problemas en el cerebro puede acompañarse de nistagmos, dificultad para hablar o tragar, problemas para caminar, parálisis de los músculos de la cara, visión borrosa, nausea, entre otros.

Causas: 

El vértigo puede deberse a problemas cerebrales o del oído interno. También puede presentarse como complicación o síntoma de otras enfermedades como la diabetes, la esclerosis múltiple y la migraña. El vértigo que se relaciona a problemas del oído interno, usualmente se debe a laberentitis, síndrome de Ménière o enfermedades autoinmunitarias del oído interno. Otras enfermedades que también causan vértigo incluyen tumores u otros problemas que afectan la base del cerebro, lo que incluye el neuroma acústico y hemorragias del cerebelo o del tallo cerebral.

Factores de riesgo: 

Ocurre con mayor frecuencia en adultos mayores de 40 años. Las personas con problemas de oído tienen mayor riesgo de sufrir vértigo.

Complicaciones: 

Riesgo de caída especialmente en personas mayores de 65 años de edad.

Diagnóstico: 

El médico puede ordenar la realización de varios exámenes para identificar la causa del vértigo. Estos exámenes pueden incluir audiometría, exámenes vestibulares, pruebas de sangre y exámenes de imagen de la cabeza. Éstas últimas se recomiendan para descartar problemas en el cerebro, como tumores y hemorragias.

  • Audiometría
  • Exámenes vestibulares
Tratamientos: 

El tratamiento depende de la causa que provoca el vértigo. Mientras se investiga su causa el médico puede indicar supresores vestibulares o antieméticos. En ciertos casos también podría recomendar corticoides.

  • Supresores vestibulares
  • Antieméticos
  • Corticoides
Remedios caseros: 

La terapia de rehabilitación vestibular también está indicada para el tratamiento del vértigo. Esta terapia consiste en la realización de ejercicios que sirven para estabilizar la mirada y mejorar los problemas para caminar. La mayoría de los ejercicios incluyen movimientos de la cabeza y de los ojos.
Algunos estudios sugieren que el ginkgo biloba, el jengibre y la acupuntura también pueden ayudar a aliviar algunos casos de vértigo.

  • Terapia de rehabilitación vestibular
Referencias: 
Última actualización: 
Miércoles, Septiembre 16, 2015